jueves, 20 de agosto de 2009

Comer, comer

No sé cómo son las otras casas de familia. En mi casa todos hablan de comida. “¿Ese queso es tuyo?” “No, es de todos”. “¿La papilla está buena?” “Está buenísima.” “Mamá, pídele a la cocinera que haga un cóctel de camarones, yo le enseño.” “¿Cómo sabes?” “Lo comí y aprendí por el sabor.” “Hoy quiero comer solamente sopa de arvejas y sardinas.” “Esta carne está demasiado salada.” “No tengo hambre, pero si compras pimienta yo como.” “No, mamá, ir a comer a un restaurante sale muy caro, y yo prefiero comida casera.” “¿Qué hay de comer en la cena?”


No, mi casa no es metafísica, nadie es gordo aquí, pero no se perdona una comida mal preparada. En cuanto a mi, abro y cierro mi cartera para sacar dinero para compras. “Voy a cenar afuera, mamá, pero guárdame un poco de cena.” Y en cuanto a mi, me parece bien que en un hogar se mantenga encendido el fuego para lo que venga. Una casa de familia es aquella donde, además de mantenerse el fuego sagrado del amor bien encendido, se mantienen las ollas sobre el fuego. El hecho es que sencillamente nos gusta comer. Y con orgullo soy la madre de esta casa de comidas. Además de comer conversamos mucho sobre lo que sucede en Brasil y en el mundo, conversamos sobre qué ropa es adecuada para determinadas ocasiones. Somos un hogar.


Clarice Lispector, Revelación de un mundo

domingo, 9 de agosto de 2009

Postre de leche

Es como el que hacía mi abuela.

Técnicamente, lo hacía la hermana de mi abuelo y, antes que ella, la cocinera de sus padres (si, vengo de una familia bien, con cocinera y mucama... ¿dónde habrá ido a parar todo eso? =P)


Ingredientes


1 litro de leche
1 huevo

6 cucharadas de maizena (fécula de maíz) al ras

10 cucharadas de azúcar

4 cucharaditas de esencia de vainilla o media chaucha o ralladura de 1 naranja para perfumar


Preparación

  • Diluir la maizena en una taza de leche fría.
  • En una ollita colocar la leche y huevo batido. Calentar revolviendo.
  • Incorporar la maizena diluida. Mezclar contínuamente con batidor de alambre para que no se formen grumos.
  • Perfumar con la vainilla o la ralladura de naranja.
  • Llevar a fuego bajo y cocinar, siempre mezclando con batidor, hasta que espese y se haga una crema de la consistencia de la pastelera (otro día les subo la receta, es fácil)
  • Retirar del fuego y colocar en un bowl de vidrio o moldecitos individuales.
  • Dejar enfriar y conservar en la heladera tapado con un film en contacto hasta el momento de servir.

Cuando lo saqué del fuego, le agregué 200 gr de chocolate picado (compren los chips semiamargos de Águila que están buenísimos!!!) y batí todo hasta que quedó fundido e incorporado.